Los olímpicos son algo muy grande, yo creo que son más allá de un torneo, son unos juegos en los cuales la élite de los deportes se reune para competir, participar y conocer.

La organización de estos es espectacular, desde la llegada de los deportistas hasta las acomodaciones de los hoteles, pasando por todos los escenarios deportivos e incluso la ciudad en general. Los deportistas teníamos todos los privilegios para aprovechar este evento al máximo sin preocuparnos por distracciones, pequeñeces o problemas que se pudieran presentar.

Además la gente, los voluntarios y, en general, los organizadores, siempre estuvieron dispuestos a ayudar y colaborar en lo que se necesitara, desde traducciones hasta conseguir el hielo para las recuperaciones despues de competencias.

Nosotras no pudimos estar ni en la inauguración ni en la clausura, en la primera porque ya nos encontrabamos en competencia y estábamos en Escocia, no en Londres, y la segunda porque ya nos encontrabamos en Colombia.

Igualmente las vimos por televisión y como todas las inaguraciones y clausuras de unos olímpicos estas no se quedaron atrás, y los ingleses sacaron lo mejor de su historia, de sus recursos para hacer unos JJ.OO. inolvidables.

Da un poco de nostalgia que se hayan acabado los juegos y que se pudieron haber obtenido mejores resultados en nuestro deporte, pero estoy muy orgullosa y feliz de la actuación de toda la delegación colombiana, especialmente de aquellos deportistas que consiguieron ganar lo máximo en el deporte, una medalla olímpica.

Desde ya se debe empezar a pensar en lo que será Río 2016 y en la preparación de los deportistas colombianos para mejorar la presentación que se hizo en Londres.

Para mi lo mejor de los juegos fue simplemente el hecho de haber ido, de haber participado, de haber competido contra los mejores de cada país. Como lo he dicho anteriormente a los Juegos Olímpicos no es fácil llegar y por eso no todo el mundo lo logra por eso me siento feliz, bendecida y orgullosa de haber estado en Londres.

Obviamente uno como deportista siempre busca ganar y cuando se logra se disfruta aún más la competencia pero cuando no, es duro y hay que replantear cosas y aprender de lo vivido para en una próxima oportunidad llegar a lo más alto.

Ahora empieza un nuevo ciclo olímpico y desde ya empezaremos a trabajar y entrenar para que el fútbol femenino de Colombia vuelva a unos Juegos Olímpicos.